Con mis gatos, con mi marido, con mis compañeros de trabajo, con los compañeros de clase, con mis alumnos, con mis amigos, con la familia… Se me han ocurrido un montón de respuestas al ver este prompt, pero, la verdad de la buena, es que la mayor parte del tiempo, me guste o no, la paso conmigo misma.
Sé que no está bien visto sugerir que debes ser la persona más importante para ti mismo, que te pueden tachar de egocéntrico y hasta de egoísta, pero, lo cierto es que tienes que vivir toda tu vida contigo, hasta cuando no te soportas. No importa si quieres estar solo, tú siempre vas a estar ahí. Tampoco importa con cuánta gente estés en un momento dado, quieras o no, también estarás tú. No puedes librarte de ti.
Y no me importa lo bien o lo mal que suene, la voz de tu cabeza, esa que a veces quizás suena a otra persona -o incluso a varias…- es tuya en realidad. Es a ti a quien oyes todo el día, tú eres tu peor crítico y tu compañero, quizás, no deseado. Por eso, es tan importante llevarse bien con uno mismo, al final, tendrás que soportarte, quieras o no.
Más que eso, te diría que lo mejor que he hecho jamás en mi vida es convertirme en mi mejor amiga. Escucharme, comprenderme y, sí, a veces, discutir y enfadarme, pero, gracias a eso, aprender a perdonarme, es una de las cosas más maravillosas de mi vida. Y es que, desde que conseguí caerme bien, todo cambió para mejor. Porque, qué más da si caes bien o no a los demás, si piensan esto o aquello de ti, si no es con ellos con quien debes vivir cada día, a todas horas.
Hazte un favor y dedícate un tiempo a estar contigo, conócete y entabla una bonita amistad con la única persona que nunca -nunca, nunca- te abandonará. Al fin y al cabo, con quién más puedes entablar este tipo de amistad.





Deja un comentario