• Boira, o cuando no cantan los pájaros

    Pero aquí no hay nada. Nada. Solo nosotros, la maldita paja y la niebla.

  • El glamur de las hojas

    A veces la magia no está en el mundo, sino en la forma de mirarlo: en un olmo junto a la ventana, en una carretera sinuosa, en una sombra que parece centauro o en una montaña que todavía permite ver dragones.

  • Tristeza a destiempo

    El verano ha empezado en el calendario, pero no en el cuerpo. Sin verbenas, sin playa, sin rituales mínimos, la tristeza asoma aunque el cielo esté demasiado azul para ella.

  • Ni raíz ni brújula

    Cualquier ansia de cosmopolitismo de aquel yo joven e inocente desapareció el día que necesité saber inglés para que me entendieran en mi propia casa

  • Mi Muso

    Lo confieso, tengo un Muso. Sí, un Muso, que no una musa travestida. Y con él la famosa máxima de que la inspiración viene trabajando suena a chiste.

  • El efecto biblioteca

    No es lo mismo escribir solo que en compañía. Aunque la compañía, en este caso, sea virtual. Al fin y al cabo, somos seres gregarios.

  • Nunca el mismo mar

    Ni el verano era tan genial como se lo pinta al crío su memoria, ni febrero es tan terrible como lo sentimos en plena ola de frío.

  • Objeto, sujeto, zombi

    Qué hay más romántico que luchar con tu propia psique por el control del barco.

  • Manual imprefecto nº 7: de la corrección o el juego de la oca

    El exorcismo definitivo es acabar cada vuelta que le demos al texto, sin importar que tengamos que añadir una vuelta extra a nuestro proceso.

  • Esponja maldita

    Empiezo a pensar que el bloqueo nunca fue el problema. Soy una esponja maldita que absorbe todo lo que la rodea hasta que no cabe en mí ni siquiera yo. Y el mismo mecanismo que me ha mantenido amordazada es el que alimenta la escritura: si cierro las compuertas, el alma también se calla.

  • Grins

    I escolt cantar es grins de sa meva memori, tan plena de estius de cels estrellats,

  • Grillos

    Y oigo cantar los grillos, que habitan en mi memoria, tan llena de veranos de cielos estrellados,

  • Punto ciego

    Hay un punto ciego que me impide ver lo bueno y una maldita lupa que sobredimensiona lo malo.

  • Desde El Otro Lado

    Yo no sé escribir en absoluto desde la mente racional. No importa cuánto lo intente.

  • VII

    De pronto, brusca, rápida, fatal, la pérdida del punto de vista.

  • Versos por días

    Me senté a hablar del tiempo que lleva vivo este blog y acabé descubriendo que, cuando no se ordena en cursos ni obras, se me convierte en poesía sin que yo me dé cuenta.

  • En lugar de hacer el almuerzo

    Son las dos y veinte, debería estar haciendo el almuerzo, y en cambio intento decidir cómo se clasifica lo que nunca sé clasificar. Servidora, como mejor piensa, es escribiendo.

  • Sí, mamá

    Creo que he desbloqueado un nuevo arquetipo —muy mallorquín, por cierto— la guardiana acompañante.

  • Las mareas del subconsciente (y otros idiomas maternos)

    Uno no elige el tipo de escritor que es. A lo sumo aprende a vivir con ello.»

  • El meollo digital

    No vender. No crecer. Llegar a quién puede disfrutarlo: Volver a poner el corazón y el alma sobre la mesa. Aún a riesgo de volver a bloquearme.