Experiencias, reflexiones, curiosidades, sueños y pesadillas
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El glamur de las hojas
A veces la magia no está en el mundo, sino en la forma de mirarlo: en un olmo junto a la ventana, en una carretera sinuosa, en una sombra que parece centauro o en una montaña que todavía permite ver dragones.
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Tristeza a destiempo
El verano ha empezado en el calendario, pero no en el cuerpo. Sin verbenas, sin playa, sin rituales mínimos, la tristeza asoma aunque el cielo esté demasiado azul para ella.
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Ni raíz ni brújula
Cualquier ansia de cosmopolitismo de aquel yo joven e inocente desapareció el día que necesité saber inglés para que me entendieran en mi propia casa
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El efecto biblioteca
No es lo mismo escribir solo que en compañía. Aunque la compañía, en este caso, sea virtual. Al fin y al cabo, somos seres gregarios.
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Nunca el mismo mar
Ni el verano era tan genial como se lo pinta al crío su memoria, ni febrero es tan terrible como lo sentimos en plena ola de frío.
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Objeto, sujeto, zombi
Qué hay más romántico que luchar con tu propia psique por el control del barco.
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Esponja maldita
Empiezo a pensar que el bloqueo nunca fue el problema. Soy una esponja maldita que absorbe todo lo que la rodea hasta que no cabe en mí ni siquiera yo. Y el mismo mecanismo que me ha mantenido amordazada es el que alimenta la escritura: si cierro las compuertas, el…
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Punto ciego
Hay un punto ciego que me impide ver lo bueno y una maldita lupa que sobredimensiona lo malo.
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Versos por días
Me senté a hablar del tiempo que lleva vivo este blog y acabé descubriendo que, cuando no se ordena en cursos ni obras, se me convierte en poesía sin que yo me dé cuenta.
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En lugar de hacer el almuerzo
Son las dos y veinte, debería estar haciendo el almuerzo, y en cambio intento decidir cómo se clasifica lo que nunca sé clasificar. Servidora, como mejor piensa, es escribiendo.
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Sí, mamá
Creo que he desbloqueado un nuevo arquetipo —muy mallorquín, por cierto— la guardiana acompañante.
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Las mareas del subconsciente (y otros idiomas maternos)
Uno no elige el tipo de escritor que es. A lo sumo aprende a vivir con ello.»
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Una partida de damas con San Pedro
Mientras nosotros, hormiguitas de a pie, discutimos sobre si el nuevo invento es bueno o malo, la hormiga reina y sus hordas de soldados no pierden el tiempo en polémicas: adoptan la tecnología y la utilizan en nuestra contra.
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En cuerpo y alma
A veces pienso que la enfermedad fuera la forma más rápida que tiene el alma de llamar nuestra atención cuando la ignoramos durante demasiado. Tal vez haya llegado el momento de escucharla.
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Por suerte, casi morí desangrada
Por suerte, tuve una hemorragia interna y perdí tres litros de sangre. Por suerte, casi morí desangrada. Por suerte, al fin, comprendí que no estoy aquí para hacerme pequeña por el bien de los demás.
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Otra vez la noche, ahora en verso
No recuerdo cuándo fue la última vez que las letras me asaltaron de noche y tuve el valor de hacerles caso… es curioso cuánto se parecen la escritura y el buen sexo.
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Vuelvo a escribir
No fue hasta hace 18 días, cuando entré en un quirófano de urgencias y sin saber si volvería a salir, que comprendí que aquella novela no podía seguir escondida en un cajón.
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Un monstruo reconstruido
El duelo se incorpora a la personalidad de uno. Suma y resta. Divide y multiplica. Borra, dibuja, difumina. Transforma para siempre el original para convertirlo en otra cosa.
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Media horita
Con unos mil infernales grados de temperatura ambiental y los ojos abiertos como platos, mi mente —traidora— decidió aprovechar para pensar cómo volver a hacer de esto de escribir una fuente de ingresos. La lógica básica no opera a las cuatro y media de la madrugada, y de nada sirve…


