Vacaciones literarias: notas de exámenes y proyecto de escritura intensiva

Hoy salen las notas de los exámenes. Dijeron el día, pero no la hora, así que podéis imaginar cómo van los nervios y el número de veces que, a estas horas de la mañana, ya he entrado en la web de la universidad a ver si hay algo publicado.

Lo cierto es que no temo demasiado por el aprobado, pero una, que es medio ingenua, medio soñadora, por una vez se ha permitido alucinar con la posibilidad de que las notas sean buenas. Y hasta he hecho algo así como un trato o una apuesta conmigo misma y, según los resultados, puede que encamine mis pasos hacia el doctorado. Y esa suerte de juego conmigo misma no ayuda a mantener controlados los nervios.

Por otro lado, la publicación de las notas supone, oficialmente, el inicio de las vacaciones, en especial si sumamos que ayer entregué las actividades del último cursillo de formación continua que pienso hacer este verano. Vale, lo admito, en un primer momento pensaba hacer otro más en el mes de agosto, pero he decidido regalarme el mes de verano por excelencia y dejar el próximo cursillo para septiembre. Que sí, que serán cincuenta horas de formación menos en mi haber, pero ya está bien de autoexigencias, al menos por lo que se refiere a este tema.

Y así, con algo más de un mes de vacaciones que se presenta ante mí, he decidido sumergirme en la escritura como si no hubiera un mañana y dedicarme a mi proyecto de novela a un ritmo de entre 10 y 13 páginas diarias, lo que da como resultado una novelita de entre 300 y 400 páginas, más o menos.

Básicamente, así es como escribí mi primera novela, allá por 2010, aunque la cuenta de páginas fue más de entre 3 y 5 la primera semana, de 5 a 10, la segunda, y de 10 a 20 -y a veces algunas más- el resto de ellas, hasta concluir los últimos días de agosto un librito de algo más de 400 páginas. Así que mi plan, básicamente, consiste en replicar aquella experiencia. Y, creedme, es el mejor plan de vacaciones que soy capaz de soñar porque un viaje de escritura tan intenso e inmersivo es… Bueno, no tengo palabras, digamos, solo, que te cambia la vida.

Así que, oficialmente, esta es la última entrada del blog hasta que vuelva de mi viaje de escritura, allá por el tres de septiembre, que es el primer lunes laborable del mes de la vuelta al cole. Eso no quiere decir que no vaya a escribir nada en el blog, sino, sencillamente, que suspendo la obligatoriedad de publicar una entrada al día o, incluso, de publicar en absoluto; pero, si me apetece, simplemente, escribiré. En septiembre, con la vuelta a la rutina, ya retomaremos el ritmo normal.

Y, ya que hablamos de rutina, he pensado que podría ser una buena práctica hacer un vídeo diario del proceso de escritura. En un primer momento había pensado en hacer un Tik Tok dedicado o un video blog, o algo así, pero después pensé que el proceso de edición y publicación podría quitarme tiempo y, sobre todo, desconcentrarme de la escritura y la creación de la novela (eso por no hablar de cuánto y cómo pueden desestabilizarme los comentarios), así que creo que es mejor sencillamente grabar el día a día y ya veremos después que hago con el metraje, si lo voy publicando como vídeos cortos, si monto una especie de making of o yo qué se. Se trata, más bien, de registrar la experiencia. Por lo demás, ya veremos. Y si, al final, queda solo como recuerdo de unas vacaciones de verano, pues bien, también.

Así que, estos son los planes y las novedades. Espero que disfrutéis del verano tanto -o más- como tengo intención de hacerlo yo. Nos leemos a la vuelta.

Deja un comentario

Comentarios

¿Vienes conmigo?

Suscríbete a La Enésima Aventura y recibe cada nueva historia directamente en tu buzón.

Esta página es solo un tramo del sendero

Deja tu correo electrónico y camina conmigo: encontrarás sueños, relatos y novelas que crecen capítulo a capítulo.