Diez días

Hace diez días que volví al mundo de los vivos y empecé a trabajar. Diez. Y ni siquiera puedo decir que hasta ahora no he tenido tiempo de pasarme por aquí para contarlo, porque sería mentira.

Lo cierto es que en realidad no sé a qué mundo he vuelto. Y, peor todavía, tampoco tengo claro dónde quiero estar.

Digo más, tampoco sé, ahora que he regresado, quién quiero ser.

¿Quiero ser esa mujer que escribe de todo y de nada en su blog, como si una parte de mí se hubiera quedado en los 2000? ¿Quiero escribir esa novela —o la otra, o la de más allá— que guardo en el cajón? ¿Quiero ir a ese festival de cine del próximo mes a intentar vender mi guion? ¿O lo mando directamente a las productoras afines? ¿O lo escondo en el cajón, junto a las mil novelas de las que me avergüenzo para que, igual que ellas, venga por las noches a torturarme con pesadillas de éxito y sueños de página en blanco?

Tal vez, solo tal vez, resulta que ya no quiero escribir, sino solo trabajar, hacer deporte, salir con amigos los fines de semana, y, por una vez en mi vida, ser normal.

Quizá, solo quizá, prefiero ocuparme de mi casa, hacer algo decente con ella y convertirla en algo más que el refugio de caos ordenado en el que me cobijo.

Puede que quiera habitar mi vida sin pretender que sea nada más de lo que ya es. Sin proyecto, sin presión, sin ficción, ni metáfora, ni alegoría.

Pero aquí estoy, tecleando a deshoras, sobre quién soy y quién quiero ser, con este gesto que me ancla en los 2000, porque es posible, solo posible, que nunca haya habido elección.

O, por qué no, tal vez no se trata de elegir sino de asumir que soy la suma de todas y cada una de esas versiones, incluida esa que guarda en cajones historias de las que se avergüenza.

Puede que mañana por la mañana vuelva al papel y al boli, como he hecho los últimos días, porque dejar de escribir nunca ha sido una opción. O puede que siga con los guiones. O con las novelas. O con el blog.

_________
PS: Acabo de darme cuenta de que aquí, en esta nueva realidad, quizá, el blog sea un animal nocturno, como lo era, qué curioso, curiosísimo, allá en los 2000.

¿Me acompañas?

Suscríbete a La Enésima y recibe cada nueva historia directamente en tu buzón.

Deja una respuesta

Comentarios

4 respuestas a «Diez días»

  1. Avatar de Leo Coca

    Hola Carmen. Te leo desde otra orilla a plena luz del día.
    No te preocupes en demasía por lo que eres, fuiste o serás. De eso que se ocupe la Historia más bien. Lo que es casi casi un hecho, es que puedes elegir las palabras.
    Y eso… no es poco.

    Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

    1. Avatar de Carmen

      Hola, Leo:

      Muchas gracias por el comentario. Han pasado unos diez días desde que escribí esta entrada y sigo exactamente en el mismo lugar e igual de perdida, lo que me hace pensar que tienes razón… De poco o nada sirve preocuparse por lo que fue o será, ni siquiera por lo que es, cuando lo importante es avanzar paso a paso, palabra a palabra.

      Un abrazo

      Me gusta

  2. Avatar de sandruski1

    Me gusta esta entrada quizás porque tus dudas son las mías también. Uno es solo el conjunto de sus acciones y con ello se construye una vida!

    Me gusta

    1. Avatar de Carmen

      ¡Cuánta razón! Cada pequeña acción, cada decisión en apariencia irrelevante, es lo que, en la suma, nos va construyendo.

      Creo que fue John Lennon el que dijo aquello de que la vida es lo que nos ocurre mientras estamos haciendo otros planes. Ahora comprendo que más que entender esa frase la he estado encarnando.

      Quizá ha llegado el momento de dejar de hacer planes y empezar a actuar…

      Un abrazo

      Le gusta a 1 persona

Esta página es solo un tramo del sendero

Deja tu correo electrónico y camina conmigo: encontrarás sueños, relatos y novelas que crecen capítulo a capítulo.