• Otra enésima vez

    Después de seis meses de silencio vuelvo al blog con una conclusión inesperada: quizá nunca sea la escritora que soñé ser, pero negarme a ser la que soy tampoco me llevará a ninguna parte. Esta es la historia de ese pequeño descubrimiento… y de otra enésima vez.

  • El Vampiro o El placer de mirar

    Un vampiro relata su encuentro con una joven dormida mientras reflexiona sobre el deseo, la mirada ajena y los límites de la moral. Entre el hambre y la lucidez, reclama su derecho a ser lo que es.

  • Tregua

    Una pausa necesaria. Un respiro entre batallas para observar, descansar y celebrar que sigo aquí.

  • No es el mundo, es la forma en que lo habito

    Una reflexión sobre la diferencia entre vivir en el mundo y habitarlo con sentido. Un texto íntimo sobre la responsabilidad, el propósito y el poder transformador de escribir como forma de estar viva.

  • Manual imprefecto nº 5: protocolo básico de desmoronamiento controlado

    A veces no hay cuerpo, ni ánimo, ni ganas. Ni siquiera fe. Pero incluso en esos días —los peores— necesitamos una cuerda de seguridad. Este texto es sobre eso: sobre cómo seguir cuando todo parece caerse, incluso tú.

  • Aun así, escribir —siempre— es placer

    Hace mucho, mucho tiempo, a una servidora le pagaban por escribir. No era una vida fácil, pero era una vida en la que escribía. Y era mía. Aun así, escribir es placer. Siempre lo fue, y todavía lo es.

  • Sofía y yo

    Levantarse solo para volver a caer, o caer para volver a ponerse en pie una vez tras otra. Sofía lo había hecho tantas veces que ya ni recordaba cuántas. Quizás esta era sólo una vez más. O no.

  • Mis eternas tareas pendientes: lo que siempre pospongo

    Entre sagas inacabadas, proyectos dormidos y excusas perfectamente justificadas, confieso mis deudas con las historias que esperan turno desde hace más de una década. Porque a veces lo que más postergamos es precisamente lo que más nos define.

  • Domingo de tormenta

    Se prepara tormenta. Desde mi ventana, el olmo parece recordar conmigo el paso del tiempo: los años, las renuncias, los reencuentros. Me inspira, me acompaña y me enseña a permanecer. En justicia, debería incluirlo como coautor de mis obras…

  • Cuarto movimiento

    Lorena no sabe en qué momento perdió su rumbo, pero esa noche, bajo la tormenta, algo cambia. Lo que empieza como una huida del aburrimiento y la rutina se convierte en un impulso primario de vida: salir, mojarse, sentir. Mientras las cuatro amigas se pierden en una carretera ibicenca envuelta por la lluvia, la naturaleza…

  • Crónica del primer encuentro. Parte IV: Cuando los mundos se tocan

    El deseo de Amanda hizo posible el encuentro, una vez cumplida la misión del guardián, deben separarse.

  • Crónica del primer encuentro. Parte III: El idioma del silencio

    Amanda empieza a comprender que su vínculo con Erion va más allá de las palabras.

  • Crónica del primer encuentro. Parte II: El tirón invisible

    Un guardián recuerda la noche en que las lunas giraron y su mundo desapareció.

  • Crónica del primer encuentro. Parte I: Un visitante imposible

    El inicio de un encuentro que no debería haber sucedido.

  • Ni bloguera ni escritora, jardinera de historias

    A veces escribir duele, pero también cura. Hoy he comprendido que mi blog no es solo un espacio donde publico textos, sino un jardín donde las historias crecen a su ritmo —y yo, mientras tanto, aprendo a cuidarlas.

  • Si lo perdiera todo, escribiría otra vez

    A veces lo único que nos queda es lo que siempre estuvo ahí: escribir, crear, seguir respirando a través de las palabras. Esta es mi historia sobre cómo la escritura me salvó —y por qué lo volvería a hacer.

  • A pesar de todo, hoy escribo

    Hay días en que escribir no es inspiración, sino decisión. Hoy no tenía fuerzas, pero elegí hacerlo igual.

  • Manual imprefecto nº4: Soltar, parar, crear

    A veces la mejor solución a un bloqueo creativo no llega mientras insistimos, sino cuando soltamos. En este texto comparto cómo descubrí, casi por azar, que cambiar de actividad —y liberar cuerpo y mente— puede abrir la puerta a la claridad.

  • Nuevos proyectos, género, señores de bigote y la eterna discusión sobre «la literatura seria»

    Una idea nueva me tiene atrapada: el Proyecto Ecos. Pero, como siempre, aparecen los viejos fantasmas: ¿qué género debe tener?, ¿editorial o autopublicación?, ¿qué demonios significa “literatura seria”? Entre Ícaros con alas falsas, señores del bigote (reales e imaginarios) y debates sobre la literatura juvenil e infantil, intento encontrar un camino propio.

  • Tercer movimiento

    Nuria se pone al volante con ganas de dejar atrás el pasado, pero la carretera se convierte en un laberinto de giros imposibles, tormentas repentinas y teléfonos sin cobertura. Lo que debía ser un trayecto hacia la fiesta parece empujar a las cuatro amigas, cada vez más, hacia lo desconocido.