• Shadow ban y otras iluminaciones

    En el centro de todo siempre estaba yo. Mi enorme ego absurdo cuál enorme árbol que no me dejaba ver el bosque. Pero lo que tiene que estar en el centro no soy yo, son las historias.

  • Media horita

    Con unos mil infernales grados de temperatura ambiental y los ojos abiertos como platos, mi mente —traidora— decidió aprovechar para pensar cómo volver a hacer de esto de escribir una fuente de ingresos. La lógica básica no opera a las cuatro y media de la madrugada, y de nada sirve intentar explicarle a la cabeza…

  • Grapas, médicos egipcios y meriendas mágicas

    Esta mañana me han quitado las grapas y mi madre y la enfermera debatían sobre el mejor pa amb oli mientras yo, tortuga boca arriba, recordaba lo que mi abuela me dio de comer en un sueño durante el ingreso. No era comida. Era un Ankh.

  • Espíritu líquido

    Siete días después del quirófano, con tres litros de sangre menos y una prórroga indefinida, decido dejar de camuflarme y vivir en el mito. La sangre, al fin y al cabo, es la vida. Quizás mucho más literalmente de lo que estoy dispuesta a admitir.

  • Lo que hay al otro lado

    Me han recordado que yo escribo desde esa frontera entre mundos en la que ni esquemas ni estructuras tienen cabida.

  • Tres litros

    La única diferencia entre mis venenos y yo y el más sano del barrio es que yo soy más consciente de mi vulnerabilidad y mortalidad, aunque a ambos nos puede atropellar un autobús al cruzar la calle.

  • De simple caca a Mierda Deluxe

    Soy un bicho sensible. Por eso escribo. Y por eso también acabo en situaciones como esta: con una historia en la cabeza que no consigo hacerle llegar a nadie, un mentor que entiende justo lo contrario de lo que le digo, un plazo encima y la tentación de tirar la toalla. No voy a hacerlo.…

  • Elegir, dosificar o explotar

    Mis personalidades de escritora son como imanes de idéntica polaridad. La repulsión es, por lo tanto, automática e, incluso, violenta.

  • Escribir sin permiso

    Llevaba años escribiendo desde un estado de carencia: necesitaba permiso para escribir. Permiso para ser.

  • Historias

    Hay historias que nos persiguen. Algunos nos damos cuenta de ello, otros no, pero eso no cambia la realidad.

  • Canción de siega: La semilla (la idea antes de la forma)

    Este texto no es un relato. Es lo que hubo antes.

  • Canción de siega: Pan de muertos

    La harina flotaba en el aire y lo impregnaba todo con un aroma que solía ser reconfortante.

  • Canción de siega: Supervivientes

    Tierra seca, cactus y lagartijas. Eso era todo lo que había a su alrededor desde hacía días.

  • Canción de siega: La última cosecha

    Salimos de la zona de excepción dos lunas atrás y seguíamos sin hallar alimentos.

  • Un túnel

    A veces me olvido hasta de mi nombre. De pequeña imaginaba la vida como un túnel con ventanas, desde las que entraba luz y color. Ahora sé que los reflejos son solo reflejos. Y que el túnel lleva a algún lugar.

  • Por puro gusto

    Me niego a escribir por nada que no sea placer o pura necesidad. No consideraré más la escritura oficio, a lo sumo, artesanía.

  • Bicho de exterior

    Soy un bicho de exterior. Necesito sol, aire, grandes masas de agua… cada día intento frenar, respirar, valorar, disfrutar. Y cada día, en al menos una ocasión, pierdo el rumbo.

  • Antes de que suene el timbre

    Nada me molesta más que me interrumpan. Aunque sea una interrupción prevista. Así que, en estas situaciones, directamente, no empiezo.

  • Trece años y un universo sin terminar

    Tengo un universo inacabado que comencé a construir hace trece años. Lo odio, lo amo y me avergüenzo de él a partes que no siempre son iguales. Este es el relato de por qué no puedo ignorarlo y de la idea más rastrera que he tenido en mucho tiempo para, quizás, desbloquearlo.

  • De Jordis a Melusinas

    El día del libro está muy bien. Pero propongo el Día de las letras electrónicas, con margaritas en lugar de rosas y Melusina como figura tutelar. Alguien tiene que avisarla.